Publicidad:
La Coctelera

21 Octubre 2008

El miedo es un sentimiento invalidante que compromete a la persona toda, con desequilibrios emocionales que se expresan a nivel Psíquico, físico y social, con taquicardia, angustia, transpiración en manos y cara, sensación de hormigueo en la columna vertebral, temblor de piernas, castañeteo de dientes, sensación de desmayo, y una serie de síntomas más evitativos fóbicos ante la presencia de animales, espacios cerrados o abiertos, objetos o situaciones especificas (viajes, conferencias, exámenes). La persona que padece miedo, cree que evitando el contacto con tales situaciones desaparece el problema, en realidad no es así porque el desequilibrio emerge ante cualquier situación nueva o similar.

SíNDROME DE PÁNICO:

El síndrome de pánico se refiere a una sintomatología particular caracterizada por angustia extrema, dolor precordial similar al infarto, presión arterial baja cercana al desmayo, miedo aterrador con sensación de parálisis o descontrol, vivencia de muerte inminente. A partir de ese momento, la persona tiene terror o pánico de que la crisis se repita y vive controlando cualquier síndrome psíquico que le recuerde la posibilidad de una nueva crisis. Trata de evitar todo aquello que puede tener relación con aquel momento (la calle, el colectivo, la reunión social, etc.), necesita la presencia constante de un acompañante, su mundo se va achicando. Reduciéndose a su casa, la crisis de pánico se repite y empieza a aparecer conflictos familiares, pues se malentiende la sintomatología del paciente como caprichosa o exigente.
TRATAMIENTO PSICOLÓGICO:

a) Tratamiento psicológico individual, para establecer la causa profunda del desencadenante. b) Grupos de autoayuda para los pacientes, para compartir su problema con otros pacientes y no vivirlo con ocultamiento y vergüenza. c) Grupos de asesoramiento para los familiares, para que se interirisen y puedan comprender y manejar la problemática del paciente.


TRATAMIENTO CON MEDICINA FLORAL DE BACH Y MEDICINA HOMEOPATICA.
Dentro de estos dos sistemas se obtienen resultados exitosos con remedios específicos para los distintos tipos de miedos y para el ataque de pánico.
Para resumir, como diría el Dr. Edward Bach en su obra "...Debajo de las enfermedades subyacen nuestros temores, nuestras ansiedades, nuestra concupiscencia, nuestros gustos y fobias.
Descubramos cuáles son y curémoslos. Y al curarlos desaparecerá la enfermedad que sufrimos..."

18 Octubre 2008

Desrealización...

18 oct 08 En: Ansiedad


Desrealización

¿Qué es la desrealización?

La desrealización tiene muchas facetas, pero los síntomas/sentimientos siguientes son los más comunes entre nuestros clientes:

  • Distracción
  • Tener la sensación de mirar a través de un velo gris
  • "Disminución sensorial"
  • Despistado
  • "estar en otro mundo"
  • "Estar en una pecera"
  • "detrás de un cristal"
  • "Estar en un sueño de Disney-World"
  • " sentirse aislado o distante del entorno inmediato"
  • "Ser como el espectador de un juego extraño y sin sentido"
  • "los objetos aparecen disminuidos"
  • "Deprimido"
  • "estar como en un sueño"
  • "Estar como en una serie de dibujos animados"
  • "artificial"
  • "Los objetos parecen inestables, resollan o relucen"
  • "Como si mi cabeza estuviera en una botella de Coca-Cola y estuviera viendo el mundo a través del grueso cristal del fondo"

Si reconoce alguna de estas experiencias, es posible que esté sufriendo los efectos de la desrealización. Con frecuencia, la desrealización también se asocia a otro estado conocido como la despersonalización


¿Por qué sufro desrealización?

La desrealización es un síntoma natural de un trastorno de ansiedad que forma parte del mecanismo de defensa natural de su mente contra el trauma y el shock. Le "protege" de la realidad y le hace sentir como si ni usted ni el mundo no fueran reales. Cuando se encuentra en el medio de un trauma genuino como por ejemplo un accidente serio o una catástrofe, estas defensas pueden salvar su vida o su sensatez, protegiéndole de sucesos traumáticos hasta que haya superado el peor momento.

A menudo se pueden leer declaraciones de gente que afirma "no parecía de verdad" o "me movía como si estuviera en un sueño", porque se sentían de esta manera en aquel momento. El trauma actual habría sido su foco principal y por eso los mecanismos de defensa no afectarían su consciente de ninguna forma inusual.

No obstante, cuando tenemos un trastorno de ansiedad, no sucede ningún acontecimiento traumático actual, así que nos concentramos más en los mecanismos de defensa de la desrealización y la despersonalización. Estos mecanismos hacen que nos sintamos "extraños", podemos empezar a tener miedo y a "flipar". Cuanto más ansiosos nos ponemos, más nos fijamos en ellos y nuestra mente hace funcionar estos mecanismos de defensa para "ayudarnos".


¿Cómo lo podemos saber?

Después de más de una década de experiencia tratando a gente de todo el mundo, nunca hemos visto ni un solo caso en el que un paciente que sufre desrealización o despersonalización no haya sufrido también un trastorno de ansiedad. Incluso esto sucede cuando el paciente sufre algún o, a veces ningún otro síntoma de ansiedad o se encuentra en las fases finales de la recuperación de un trastorno de ansiedad.

Incluso en casos de enfermedades depresivas, hemos triunfado no solo en reducir o combatir la depresión, sino también la ansiedad que causa la desrealización.

Fisiológicamente, ni la desrealización ni la despersonalización pueden existir sin la ansiedad como la causa que las provoca.

Puede suceder que algunas personas experimenten desrealización sin presentar síntomas de ansiedad; a lo que médicos y psicólogos llaman "Síndrome de la Desrealización". Nunca nos hemos encontrado con un solo caso de este tipo y siempre hemos hallado un trastorno subyacente de ansiedad como el origen de este estado.

El subconsciente se puede desprender de sí mismo debido a niveles altos o constantes de ansiedad, al miedo y a todos los síntomas físicos relacionados con un trastorno de ansiedad. El único causante de esta situación es el trastorno de ansiedad y no ningún tipo de enfermedad mental o estado sicótico. ¡Así que no se preocupe más! Sólo es un síntoma de su estado de ansiedad y se puede revocar rápida y fácilmente.


¿Cómo se puede librar de la desrealización?

La desrealización es sólo un síntoma de un trastorno de ansiedad. Si se supera la ansiedad, también vencerá la desrealización, ya que es poco probable que nuestra mente ponga en marcha sus "mecanismos de defensa".

18 Octubre 2008

Hola a tod@as!!

A continuación ponemos a su disposición información sobre la despersonalización, que es uno de los síntomas más molestos de la ansiedad... podríamos definirlo como "la separación de la mente y el cuerpo", utilizando una metáfora podemos decir algo así como que "la vida se vuelve una película, y eres el espectador que ve la suya propia, pero desde fuera..."

(Sobra decir que si teneis alguna duda podeís contactar con nosotras e intentaremos contestar lo más rápido posible ;) )

Estas páginas tratan de la a menudo inquietante naturaleza de la irrealidad, la sensación extravagante de cambio en los dos mundos, el interno y el externo, experimentado por muchos individuos bajo una variedad de condiciones.

En la medicina occidental, los términos Despersonalización y Desrealización, son usados para definir estas distorsiones en la percepción y el sentido de sí. Son esencialmente sentimientos privados, reconocidos como cambios en la experiencia, tan opuestos a la realidad de sí mismo. Estas experiencias son de notoria dificultad para describir o explicar, y como resultado, las personas a menudo recurren a usar metáforas que pueden ser engañosas o irrelevantes, para esas que nunca han experimentado irrealidades.

A menudo, las sensaciones ocurren sin avisar, como una sensación pasajera, en individuos sanos, quizás durante unos pocos segundos, pero también pueden surgir como un persistente y minusválido aspecto de enfermedad mental. Muchas personas, encontrando estas sensaciones, las interpretan como un signo de locura inminente, y se hacen angustiosos agudos, y pueden sufrir de ansiedad, ataques de pánico o depresión como resultado. Otros interpretarían los sueños diferentemente, a menudo como alguna forma de aclaración espiritual.

Que se esté estresado, hoy en día, este fenómeno no es físicamente peligroso, y nunca conducirá a la locura, pero describir eso como perturbación, puede parecer que se quita importancia a esos que sufren como resultado de estas sensaciones.

Nosotros damos por sentado nuestro sentido de nosotros mismos. Esperamos despertar por la mañana y sentir éste soy yo.

No es hasta que hayas experimentado la Despersonalización, que tu aviso en particular, ese ser tú mismo, está allí perdido.

DESPERSONALIZACIÓN

El cambio en individuos con conciencia de sí mismos es tal que ellos se sienten indiferentes de su propia experiencia con el sí mismo, con el cuerpo y mente aparentemente alienígenas. Confusamente, la palabra es también usada para describir personas cuyo trabajo las deshumaniza.

Términos usados comúnmente para describir la Despersonalización:

Irreal, incorpóreo, divorciado de sí mismo, apartado de todo, independiente, solo, raro, extraño, extranjero, desconocido, muerto, como una marioneta, como un autómata, interpretando un papel, como sin vida, bidimensional, figura de cartulina, hecho de algodón, tener acciones mecánicas, remoto,

Automatizado, espectador, presenciar sus propias acciones como en una película o programa de T.V., sin tener sus propios pensamientos, observando el flujo de ideas en la mente como independientes de sí mismo.


DESREALIZACIÓN

Cambio en individuos que se encuentran en un medio ambiente, donde el mundo, alrededor de ellos, se hace irreal e independiente.

Términos usados para describir la Desrrealización

En Babia, como mirando a través de un velo gris, niebla sensorial, estar atrapado en una campana de cristal, en un mundo de Disney, en estado de sueño, retirado, sensación de corte o distante del alrededor inmediato, como siendo espectador de algún extraño juego sin sentido, los objetos aparecen disminuidos de tamaño, monótono, como un sueño, como una caricatura, artificial, los objetos parecen no ser sólidos, respirar o brillar.

SÍNDROME DE DESPERSONALIZACION

Las sensaciones pasajeras de irrealidad, son completamente normales en individuos sanos.

Alternativamente, ellos pueden tener un co-síntoma psiquiátrico, o una enfermedad física, en cuyo caso, a menudo desaparecerán cuando se recuperen del padecimiento de sus enfermedades principales. Sin embargo, cuando aparecen las sensaciones como el problema central de un desorden persistente y debilitante, éstas están diagnosticadas por psicólogos y psiquiatras como Síndrome de Despersonalización, Desorden de Despersonalización, o Neurosis de Despersonalización. Los periodos de irrealidad pueden durar días semanas o meses en una época.

Como resultado de estas angustias padecidas, los que sufren pueden hacerse profundamente depresivos y ansiosos. Entonces puede ser difícil establecer, si éste es el resultado de, o la causa de la Despersonalización.
DISOCIACIÓN

Nombre clínico dado a una categoría de enfermedades que afectan principalmente a la memoria, identidad y conocimiento, que también incluye Despersonalización. Esto, es quizás, quizás confuso, ya que la Despersonalización se compara solo superficialmente, con otras enfermedades que incluyen amnesia disociativa o formación de personalidad. La palabra es usada, a menudo, fuera del contexto clínico, para describir a personas que son fácilmente absorbidas por la fantasía.

EFECTOS EMOCIONALES, FISICOS Y PSICOLOGICOS, A MENUDO ASOCIADOS O ACOMPAÑANDO A LA DESPERSONALIZACION

Muchas de esas extrañas y morbosas sensaciones escuchadas desde abajo, podrían ser catalogadas como Pseudoalucinación, eso es, que no son concretas. Así que ellas intentan describir experiencias subjetivas interiores y por consiguiente, tienen casi cualidad.

Aunque estrictamente hablando algunas de esas experiencias mienten fuera de las definiciones de Desrealización y Despersonalización, están a menudo descritas junto a ellas.

VISIÓN

Con Desrealización, los objetos pueden parecer de algún modo disminuídos o deformados (metamorfosis). Otras descripciones metafóricas de experiencias visuales, incluyen: Visión borrosa, visión estrecha/de tunel, sensibilidad a la luz (fotofobia), falsos cambios en las condiciones del alumbrado, sensaciones de que la lámpara está fundida, el contraste está cambiando o los colores tienen ligeros cambios.

SONIDO

Suenan las voces débiles o distantes (como pensamientos filtrados a través de una niebla auditiva), o fuertes y con eco.

TACTO

Se perciben alteraciones de tamaño y forma de las extremidades, a menudo puede encontrarse una hinchazón, así como en la textura de las mismas, como pensar que están hechas de algodón, o como si tus huesos estuvieran huecos.

TIEMPO

Los cambios en el tiempo son comunes, casi como pensar que hay un retraso entre un acontecimiento o suceso y su percepción. A veces esas sensaciones, como pensamientos temporales, están permanentes todavía, con el sentido del futuro perdido.

IMAGEN DEL CUERPO

Doble cuerpo o sensaciones fuera del cuerpo, pueden ser experimentadas, como si se estuviera viendo el mundo desde arriba o desde detrás, o como si tu cuerpo estuviera desalineado de su posición normal, (podrías experimentar una sensación de hundimiento, como pensar que tus piernas están por debajo del nivel del suelo). En realidad, ver un doble de ti mismo, es una clase de alucinación que está definida como, aunque quizás raras veces la acompaña, Desrealización.

SENTIMIENTOS

Las sensaciones son torpes y embotadas, y la capacidad de experimentar el mejor sentimiento, (placer, amor u odio), está perdido (desafectualización). Paradójicamente, éste puede ser profundamente alarmante. La Anhedhonia, también está experimentada, un vacío caracterizado por pérdida de dinamismo y vitalidad, personalidad o poder de imaginación. Estas sensaciones son también características de Depresión.

Si la persona tiene inducida a propósito y de modo controlado la Desrealización, (a través de la meditación o uso de drogas), entonces la experiencia puede ser un objetivo de calma y aclaración.

OTRAS SENSACIONES FISICAS

Mareos, vahídos y titubeos en los pies, son corrientes, y están a menudo equivocadamente diagnosticadas como infecciones de oído o problemas cardiacos. Boca seca, tirantez y dolor de músculos (particularmente en los lados del cuello y hombros), encorvamiento (dificultad en permanecer erguido), dolor de cabeza, alteraciones estomacales y náuseas y pérdida de apetito, son a menudo vistos como resultado de estrés o depresión.

OTRAS SENSACIONES MENTALES

Paralización del sueño, pesadillas, microscopia, metamorfosea, dismorfosia, fobias, depresión, ansiedad, ataques de pánico, preocupaciones hipocondríacas.

¿QUIÉN EXPERIMENTA ESTAS SENSACIONES?

Como un fenómeno pasajero, de diferentes extensiones, casi todos, incluyendo adultos y niños sanos, encontrarán estas raras sensaciones. Alguien que esté emocionalmente trastornado, fatigado, asustado o estresado, es también propenso a la Desrealización en particular.

Otros que experimentan a menudo Desrealización o Despersonalización, incluye:

Quienes padecen enfermedades neuróticas mentales, tales como ansiedad, ataques de pánico, agorafobia, fobias, depresión, pensamientos obsesivos, comportamientos compulsivos.

Quienes padecen estrés o desórdenes pos-traumáticos, a menudo supervivientes de accidentes importantes, u otro trauma, prisioneros de guerra, prueba de pilotos y astronautas, veteranos de guerra, personas que han perdido recientemente a alguien.

Quienes padecen enfermedades mentales psicóticas tales como la esquizofrenia y la maníaco-depresión.

Personas que sienten un aura antes de un ataque epiléptico, según se dice comunmente, epilepsia lóbulo-temporal.

Usuarios de LSD, éxtasis, alcohol, cannabis y otras drogas u halucinógenos psico-activos.

Abusar de estas drogas puede llevar a alucinación continua, desórdenes de percepción, del que la Desrealización y sus síntomas, pueden ser un componente. Consumidores de recetas de drogas, pero fundamentalmente depresivos y analgésicos, también pueden experimentar estas sensaciones.

La repetición puede provocar la Despersonalización. Por ejemplo; la meditación apasionante, repitiendo una mantra, o concentración en un objeto, ciertos tipos de baile, e incluso el Yoga. Alguna investigación del comportamiento de la Despersonalización, ha usado a menudo estas actividades para dar entrada a episodios de Desrealización. Consecuentemente, las personas que practican rituales repetitivos y meditación ordenada para lograr una aclaración o éxtasis cósmico, pueden estar provocando en realidad Despersonalización, en contraposición a querer trascender a un paraíso terrenal. De modo parecido, el sueño o privación sensorial, puede conducir a la Despersonalización y esto es también un componente común de experiencias fuera del cuerpo.

17 Octubre 2008

Ansiedad...

17 oct 08 En: Ansiedad

Hola amigos y amigas, en esta blog queremos centrarnos en explicar y entender lo que es la ansiedad generalizada (TAG), un trastorno temporal que comienza un día sin desearlo y sin darnos cuenta y además, nos "semi paraliza" la vida:

Una crisis de ansiedad es una reacción de miedo o malestar intenso que se presenta de forma repentina y alcanza su máxima intensidad en cuestión de dos o tres minutos, diez como máximo, evidentemente eso depende de la persona que la sufre. Si realmente es un ataque de pánico o una crisis de ansiedad queridos/as amigos/as, esa sensacion de miedo intenso debe ir acompañada de cuatro o más de las siguientes sensaciones y/o síntomas:

  1. Sensación de ahogo.
  2. Palpitaciones o taquicardias.
  3. Sudoración.
  4. Inestabilidad, mareos o desmayo.
  5. Sensación de atragantarse.
  6. Temblores.
  7. Opresión en el pecho.
  8. Sensación de irrealidad (desrealización) o de estar separado de uno mismo (despersonalización).
  9. Inestabilidad, mareo o desmayo.
  10. Náuseas, vómitos.
  11. Miedo a perder el control o volverse loco.
  12. Miedo a morir.
  13. Sensación de entumecimiento u hormigueo.
  14. Escalofríos o sofocos repentinos.

Cuando no se alcanzan los cuatro síntomas que hemos enumerado con anterioridad pero hay malestar suficiente, hablamos de crisis de síntomas limitados o minicrisis.

Las crisis de ansiedad o ataques de pánico (pueden denominarse de la misma manera aunque hay una diferencia que mencionamos en los siguientes párrafos), pueden aparecer en lugares muy variados, pero sobre todo en lugares públicos o donde el aire no abunda, es decir, nos sentimos encerrados: en ascensores, en supermercados, en un campo de fútbol, etc. Además, se pueden sufrir en otro tipo de situaciones como por ejemplo cuando presenciamos una experiencia fuerte como la muerte de un familiar; heridas con sangre, cuando hablamos con personas con autoridad, y muy importante, suele darse con personas desconocidas.

Las situaciones mencionadas suelen desencadenar crisis de ansiedad en algunas personas. Según el tipo de situación que genera el miedo irracional y desproporcionado, se diagnostica la presencia de una agorafobia, una fobia social u otras fobias específicas (que intentaremos explicar más adelante, al igual que los síntomas específicos de las crisis). Las personas que padecen esas fobias saben que si se enfrentan a una situación del tipo temido será altamente probable que sufran una crisis de ansiedad.

En otras ocasiones, las personas pueden sufrir crisis de ansiedad de forma espontánea, como si no hubiera ningún desencadenante. Esto ocurre en aquellas personas que padecen trastorno de pánico. De repente, sin saber por qué, comienza la crisis de ansiedad y alcanza el máximo de miedo en cuestión de segundos, generalmente dos o cuatro minutos.

17 Octubre 2008

Caso real de Agorafobia...

Empecé con ataques de pánico a los 25 (tengo 42 actualmente, soy soltero y sin hijos), los médicos de mi país y quizá los de ningún país estaban preparados para lidiar con ese trastorno así que me diagnosticaron depresión... claro que te tienes que deprimir si de repente sientes que te estás volviendo loco... luego desarrollé agorafobia y en una de mis peores crisis hace unos 10 años estuve sin salir de casa por todo un año.

Actualmente me encuentro de maravilla (desde hace unos 5 años) ya que hago mucho ejercicio (bicicleta), sólo trabajo cuando es estrictamente necesario, me dedico sólo a lo que me gusta... Tomo aún cada día fármacos (dejé los sedantes hace como 4 años). Doy gracias todos los días al levantarme por el milagro que se ha hecho en mí y esto es precisamente el propósito de este mensaje... llevar aliento a todos aquellos que piensan que no hay futuro, a todos aquellos que han perdido toda esperanza... Por supuesto que vienen tiempos mejores... no bajemos la guardia...

17 Octubre 2008

Otro caso real

En el año 90 del milenio pasado, algo me produjo una ¿enfermedad? que el medico llamó crisis de pánico. Sólo durante un día pude soportar aquello, que desde hace muy poco puedo evocar sin angustia y debo evocarlo para contarlo.

Cada minuto sufres una descarga de adrenalina, tan grande, tanto que, en lugar de salir corriendo o esconderte, quedas paralizado, los ojos se te salen de las órbitas, no puedes razonar, no puedes pensar, solo ponerte a salvo. Es como la agonía de la muerte, pero sin ella para pasar el trance, cada minuto, en que intentas rezar, recordar una oración. Y tanta es la soledad que ni tu espíritu esta contigo. Esto ya es de médico de urgencias, que te da sedantes al momento. ¿QUÉ OTRA COSA? Luego el psiquiatra, que te da más, muchos más, y te dice que tienes un bloqueo de neuronas, y se queda tan ancho en su sabiduría. Meses medicada; para ir al cuarto de baño, te llevan; sentada todas las horas del día, sin siquiera enterarte, te vas consumiendo y... no te enteras. Pero la mente, el espíritu que se comunica por el pensamiento, ese sí se entera, ninguna droga lo puede dormir y reclama y clama.

Hasta que un día pides ayuda, pides fuerza y la recibes. Dejé toda esa droga (hasta ocho pastillas distintas al día, cada seis horas cada una, sólo comía píldoras), todo de golpe, ni una más. Hay que ser fuerte, sin médico, sin ir reduciendo. No las tiré, estaban ahí al alcance de mi mano, necesitaba saber que podía echarme atrás si las fuerzas me fallaban.

¡¡Señor!!! Aquello quien lo imaginara, rogaba durante días un minuto de sueño. Todo mi cuerpo, mi cerebro alerta, pidiendo piedad a mi alma, que no cedía, no había tregua, ni un instante de tregua. Frío, calor, angustia, de la de verdad, de la que te mata en lenta agonía. Y mi alma en silencio, no me atrevía ni a pensar, no me atrevía ni a hablar. Empecé nuevamente a dormir, mi bálsamo, mi recompensa a la lucha. Luego de a poquitos a salir y caminar; iba a un montecito cercano y me sentaba bajo un árbol, apoyaba mi espalda en él, y le sentía palpitar, le dirigía mis pensamientos de agradecimiento por sostenerme. Apoyaba mi mano en la hierba, en la tierra, y le decía con mi mente y mi corazón: un día te devolveré este cuerpo que generosamente me diste, y que alimentas, ¡¡gracias madre!!.

Cada vez iba mas lejos en mi deambular en busca de paz. Las crisis volvieron, pero les hice frente y se alejaron de mí; me apartaba de las carreteras, de los caminos, me metía en los montes, me herían las silvas con sus espinas, solo buscaba la soledad, la calma.

17 Octubre 2008

El caso de Juan

Mi caso es el de ansiedad social. Todo mi problema se ha gestado durante mi niñez y adolescencia, pero realmente empezó a aparecer al segundo año de universidad.

En mi etapa de colegio tuve la desgracia de ser objeto de burlas de compañeros de clase, a quienes nunca podré perdonar lo que me han hecho, y por quienes todavía conservo más de 10 años después un sentimiento de profunda rabia. Al mismo tiempo, en mi casa siempre me han educado recalcando lo mucho que puede influír tus acciones ante la gente, vamos, el típico "qué dirán!" de sobra conocido.

En esta época no pasaba de ser un chico tímido y muy inocente. Cualquiera me podía tomar el pelo. Esa fue mi desgracia. Sin embargo por aquel entonces no tenía fobia social. Era perfectamente capaz de exponer trabajos en clase, y aunque no me gustaba, lo hacía sin tener más síntomas que los simples "nervios" de una persona tímida.

Sin embargo, de ser un estudiante ejemplar en EGB, empecé a hundirme poco a poco en el fracaso escolar a partir de 8º EGB y BUP, cuando empezaron las burlas. Perdí la motivación para estudiar y tuve que repetir COU. Durante los fines de semana tenía otros amigos, con los que empecé con las típicas borracheras de fin de semana.

COU lo repetí en otra parte. Y para mí supuso un año sabático en el aspecto del estrés. Mis nuevos compañeros eran buenos compañeros, yo incluso me hice algo rebelde (me dejé melena y llevaba chaqueta de cuero con chapas, y eso). Pero los estudios los pude retomar con más ganas. Recuerdo que en esa época fui bastante participativo en clase, y apenas me costaba, en un aula con unas 30 personas. Ese año (1992) fue cuando empecé a experimentar con las drogas los fines de semana.

Entonces empezó la universidad. El primer año no me lo tomé muy en serio y más bien fue un año de mucha tontería del cual hay poco que remarcar, salvo que de vez en cuando tomaba con mis amigos pastillas los fines de semana.

Fue a partir del segundo año de universidad cuando la cosa empezó a salirse de madre. Al principio no era más que sensación de incomodidad frente a ciertas situaciones, pero poco a poco me costaba cada vez más desenvolverme en ciertas situaciones. Empezaron los primeros síntomas: taquicardia, temblores, sudor frío, bloqueo de la mente, rigidez muscular o dificultad en el habla (yo lo llamaba "voz pastosa"). Cuando por ejemplo estaba en clase y sabía que me iba a llegar un turno de preguntas, el subidón de ansiedad era tan fuerte que me sentía en la imperiosa necesidad de abandonar el aula, y eso es lo que hacía.

Al cabo de cinco o seis años tuve que dejar la universidad (a un curso de acabar la carrera) porque ya no podía más. Esto al tiempo que los fines de semana hacía más habitual el consumo ya no de pastillas, sino de cocaína.

Al poco me puse por primera vez en tratamiento. Para lo único que me sirvió fue para rebajarme el estrés y la ansiedad generalizada que tenía. Al cabo de medio año entré (por enchufe) a trabajar ¡en una ventanilla!, menuda paradoja, con el miedo que yo les tenía. Durante el año que estuve trabajando mi autoestima subió paralelamente al saldo de mi cuenta, y tuve ataques de ansiedad ocasionales (por ejemplo lo peor era tener que hacer una llamada de teléfono delante de los clientes).

Cuando el trabajo acabó (era temporal) volví poco a poco a experimentar que mis síntomas de ansiedad aumentaban. Y aunque en general eran los mismos de antes pero más fuertes, habían ciertos cambios. Ya no tenía el "habla pastosa" que digo yo. Sin embargo me apareció otro, tal vez el más molesto y evidente frente a los demás: sensación de irritación o presión en los ojos. No podía fijar la mirada en alguien porque sentía que mis ojos se descontrolaban. Es difícil de describir.

Finalmente entré en una depresión. Volví a terapia psicológica en otro sitio. Me fue de más ayuda que la anterior vez, ya que en éste estaban más enfocados a mi mal, pero pecaron un poco de falta de experiencia. Aun así al menos tuve unos meses de relativa felicidad y normalidad. Además me ayudaba de tranquilizantes como el Trankimazín o Atarax y antidepresivos como el Seroxat o el Motiván. Aunque reconozco que tras la primera visita al psiquiatra que me las recetó, no volví, y seguí tomando la medicación por mi cuenta, pero yo mismo me la iba rebajando.

Sin embargo, tal vez debido a que ha pasado mucho tiempo desde que estoy sin trabajo, los síntomas me han vuelto con más fuerza que nunca. Ahora incluso está afectando a las relaciones con mis amigos. Tengo ataques incluso con ellos.

Ahora mi ansiedad aumenta cuando llega el fin de semana. Hace poco estuve tres días con amigos en Madrid conviviendo con ellos, y la verdad es que en mi interior lo he pasado muy mal, y he acabado mentalmente agotado. Ellos mismos me encuentran raro. Ya no puedo durante una comida o una cena con ellos expresar una opinión que sea más allá de unas pocas palabras, porque sé que en algún momento me sentiré tan observado que me dará un ataque. Y la verdad es que peor que eso es el sentimiento de humillación y frustración que tienes cuando te pasa delante de la gente, y más aún si son tus amigos.
Si esto sigue así me voy a quedar sólo. Así que me encuentro inmerso en el peor de los infiernos y sin tocar fondo. Sólo se lo deseo a quienes me han hecho esto.

En cuanto a la medicación, ahora sólo suelo tomar medio Atarax antes de quedar con amigos o de hacer algo que me causa ansiedad sólo de pensarlo. Y cuando me encuentro con la moral por los suelos tomo sólo medio Motiván. Le he cogido un poco de respeto a la medicación porque la he estado tomando sin seguimiento médico. Incluso ya me da la impresión de que a veces hace que mis ataques de ansiedad sean más fácil de que aparezcan por su culpa. También le he cogido miedo a las drogas. Porque ha llegado un punto que con la coca lo paso peor que sin ella cuando estoy con los amigos. Aun así aún
hay algún fin de semana esporádico que caigo en la tentación y después me arrepiento.

Voy a ponerme de nuevo en tratamiento porque no puedo dejar que esto vaya a más, y sé que si no hago algo me voy a volver loco de verdad. Espero que la próxima vez que escriba sea para decir que estoy bien de nuevo. Al menos siento quitarme un pequeño peso de encima escribiendo esto.

Un saludo. Juan

17 Octubre 2008

Caso de Maria

Hace ya algunos años que sé positivamente lo que me ocurre, TAG. Desarrollé también algunas fobias y a veces me escabullo un poco de la vida en sociedad. Siempre he sido una persona muy perfeccionista e insegura, obviamente la primera característica deriva de la 2°. He vivido queriendo que los demás me quieran y casi siempre pasó así. No tengo mucho por qué quejarme. Tuve un padre maravilloso. Tanto lo fue, que cuando murió empezó patentemente todo esto.

Han pasado 8 años desde su muerte, yo tenía 18 años recién cumplidos, y todavía lo sigo llorando y extrañando. Soy muy inmadura e infantil, me cuesta horrores crecer y ver que ya soy una mujer, aunque estoy casada hace 5 años.

A los 2 meses de morir mi papá, encontré al amor de mi vida y si bien había mucho de necesidad psicológica de apoyo, gracias a Dios, la "causalidad" hizo que nuestro primer encuentro se transformara en una sólida pareja, con sus buenos y malos momentos, como todos, pero con mucho amor. Mentiría si les digo que he vivido una experiencia paralizante con el miedo, porque no es así. Nunca tuve un ataque de pánico o algo similar. Pero por ese miedo que siento a veces me paralizo y evado de lo que realmente me toca hacer. Cambio muchas veces el curso de mi vida por él. Y fundamentalmente no me deja ser LIBRE.

Tenía miedo a rendir, estudiaba Abogacía. Al comienzo, cada vez que tenía un examen, lloraba como loca y no quería ir a rendir, pero finalmente lo hacía. Sacaba excentes notas, porque el miedo me hacía estudiar mucho. Después esto se hizo cada vez más insostenible, quería saberme libros y libros perfectamente, porque no admitía la posibilidad de no saber determinada cosa. Dejaba pasar mesas y mesas de exámenes. Hasta que despúes en una de ellas, me di cuenta que podía evitar el miedo, evadiéndolo, escapando. Y ahí, una vez que lo hice por primera vez, comencé a huir, hasta ahora. Me llamo a veces la "gran Houdini", por mis facilidades para el escape. He escapado también de trabajos, iba a las entrevistas, los conseguía y después lloraba y no quería ir. La última vez, trabajé medio día. Me río cuando lo escribo, porque es tragicómico. Hace 6 años que no viajo en avión, porque le tengo pánico de sólo pensarlo. He superado algunos otros miedos, pero me quedan... uf, no quiero ni pensarlo.

He ido a psicólogos que no me han resultado y que no eran explícitos con lo que me pasaba. Ahora tomo un ansiolítico recetado por mi médico de familia. Estoy más tranquila, pero los miedos siguen ahí. Creo que esa es la tarea de mi vida. Liberarme lo que pueda de ellos y ser feliz de a ratos. Más que nada deseo ser libre, libre de mí misma. De mi mente que a veces no calla y se agota de tanto anticiparse a todo y pensar. A veces no lo paso nada bien y aunque todos me ayudan mucho, caigo. Pero nunca pierdo la esperanza. Ella es la que me sostiene. No soy de ninguna religión, pero creo mucho en el amor, en el amor de Dios. A veces creo que aunque la mente tiene su funcionamiento y puede causar estos trastornos, también está ligado mucho con la fe. Y ¿qué es el miedo sino la falta de fe?. Espero encontrar los mecanismos para que mi querida mente se calme y para que mi incipiente fe crezca.

Sobre Ansiedad...

Somos dos chicas que hemos sufrido crisis de Ansiedad en algun momento, nos parece muy importante que todos y todas conozcamos los ataques de pánico y sus consecuencias, de esta manera podemos combatirlos... Hay muchas personas que sufren en silencio o a pleno pulmón pensando mil cosas que nos producen malestar interior: un infierno que sólo entiende la persona que se ha quedado atrapado en él. Pero recuerden que EL FUEGO se apaga con AGUA ;)